viernes, 2 de marzo de 2012

DETECTIVE

Pese a sus constantes fracasos laborales y emocionales, también puede ser pequeña y libre en la imaginación de su subalterno, Valerio.

“Ojos color café” p.26.

“Si la detective que acababa apenas de interrogarme con gran meticulosidad y sin muestra alguna de cansancio, con una disciplina que por férrea daba la impresión de ser poco humana” p.27.

“Esperaba con un café americano, sin azúcar. Sus dedos tamborileando al compás de una vieja melodía. La impresión, instantánea, de que la mujer vivía dentro de una casa de paredes verdes; seguida, de inmediato, de la impresión  de que la mujer no tenía casa. Ninguna pared alrededor” p.28.

“Era una mujer con los ojos opacos y las manos grandes” p.28.

“Caminaba con pasos largos, una cierta rigidez en las articulaciones, la mirada al frente. Especie de acento que se colaba, con gran contención, en el final de las frases” p.35.

“De apariencia anodina pero llena de gravedad; una presencia  a la vez obvia y silenciosa. Alguien interesante” p.36.




¿Quién mejor que una fracasada detective para vengarse de todos estos años de profesión? Podría poner a prueba la competencia de sus compañeros…

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